miércoles, 5 de agosto de 2015

Psicología tradicional y Psicologia de la conducta

El proceso que permitió el desarrollo, crecimiento y aplicación de la psicología de la conducta en la empresa, desde finales de la década de los sesenta, no proviene del campo de la administración o de la psicosociología.
 
Procede del análisis experimental de la conducta, lo que implica una importante diferencia con la psicología tradicional.
 
La psicología tradicional o clásica, frecuentemente realiza inferencias sobre supuestos procesos mentales y emplea estos supuestos, no demostrados, para intentar explicar el comportamiento, en lugar de analizar la relación entre conducta y medio ambiente. (por ejemplo, emplea test de personalidad, eneagramas, HBDI, psicología positiva y otras teorías sin gran respaldo)
 
En cambio, la psicología de la conducta, se basa en la observación directa de la conducta hacia la seguridad o la calidad en el trabajo u otras funciones en la empresa, y los datos sobre estas conductas, obtenidos con rigor experimental, constituyen la principal variable dependiente en una intervención, reemplazando a aquellos datos indirectos que podrían provenir de una encuesta o un cuestionario, como suele ocurrir en los trabajos de la psicosociología tradicional.
 
Esta forma de trabajo, basada en conocimientos consolidados obtenidos con metodología científica perimte obtener resultados estableciendo relaciones de causalidad intervención-resultados. Estos resultados son medibles y sus efectos comprobables, lo que facilita además, su mejora continuada, sin especulaciones.
 
Para consultas: capacitación@persist.cl

lunes, 18 de mayo de 2015

Se inicia el juicio por el accidente que causó la muerte de 301 mineros en Turquía en mayo de 2014

Los fiscales han descubierto que la compañía minera había sido informada de, pero aparentemente ignoró, los claros signos de peligrosos niveles de acumulación de gas y el creciente calor en la mina

El juicio por el mayor desastre minero de la historia de Turquía -el accidente de Soma, ocurrido en mayo del año pasado, en el que perdieron la vida cerca de trescientos mineros- se ha iniciado el 13 de abril  en medio de grandes tensiones. Doscientos cincuenta agentes de policía fueron desplegados alrededor del tribunal para evitar incidentes, y otros tres mil se encuentran destacados en las cercanías, prestos para intervenir en caso necesario.

De hecho, por decisión del juez, los ocho principales acusados, antiguos gerentes y propietarios de la mina, no fueron llamados a declarar durante los dos primeros días, lo que contribuyó a calentar los ánimos de los familiares de las víctimas.  El miércoles, por fin, estos imputados comparecieron ante el tribunal, increpados por los parientes de los fallecidos.

La fiscalía les acusa de no haber tomado las medidas de seguridad necesarias para prevenir el accidente, lo que se traduciría en un «acto criminal con resultado de muerte». Por ello, pide para cada imputado una pena de 25 años de prisión por cada uno de los 301 mineros fallecidos, lo que resultaría en un total de 7.525 años de cárcel. A ello habría que sumar otros tres años por cada uno de los más de 160 mineros heridos. La causa generalmente aceptada del accidente fue un terrible incendio en el interior de una de las galerías, provocado por la acumulación de gas a altas temperaturas, aunque se espera que los informes técnicos presentados durante el juicio contribuyan a determinar con certeza este punto.

El director ejecutivo de la explotación, Can Gürkan, ha asegurado carecer de responsabilidad por lo sucedido. «No soy un ingeniero, un técnico o un experto en seguridad laboral. Soy solo un ejecutivo y no tengo formación técnica, por lo tanto no puedo ser considerado responsable del accidente», afirmó el miércoles ante el tribunal. «Hasta hoy, aún no tengo ni idea de por qué ocurrió este accidente. Hasta donde sé, la posibilidad de un incendio era casi inexistente. Creo que se trató de un sabotaje», declaró.

Ayer, Gürkan volvió a insistir en su inocencia. «Lo que más me duele son los cargos. No soy un asesino», expresó. «Deseo que seamos puestos en libertad y podamos llevar a cabo nuestra propia investigación para aportar luz sobre el accidente. Sigo luchando para entender qué paso, y espero aportar una explicación», dijo a la corte.

Otras 37 personas están también acusadas de homicidio por negligencia. Sin embargo, la fiscalía ha visto obstruida toda posibilidad de investigar las posibles responsabilidades políticas en el accidente, como el hecho de que la mina hubiese pasado una inspección pocas semanas antes de la tragedia, o las conexiones entre los propietarios de la explotación y el Partido Justicia y Desarrollo (AKP), que gobierna Turquía. Ello a pesar de que hace apenas unos meses el Defensor del Pueblo acusase de negligencia a los funcionarios encargados de la supervisión de las compañías mineras, o que se haya descubierto que la empresa, la Compañía Minera de Soma, vendió al estado más de 750.000 toneladas de piedras en lugar de carbón, según informó en enero el Tribunal de Cuentas de Turquía. Aún después de esta revelación, la empresa obtuvo una nueva licencia para una futura explotación en la provincia de Amasya.

«El juicio de los empleados de la empresa minera de Soma ofrece a las víctimas una oportunidad de obtener alguna medida de justicia, pero no cubre la responsabilidad de los agentes del estado que fracasaron en su deber de proteger las vidas de los mineros», afirma Emma Sinclair-Webb, investigadora en Turquía de Human Rights Watch. «El papel gubernamental en el desastre de Soma debe ser investigado y corregido si Turquía pretende revertir su terrible expediente en accidentes mineros evitables», asegura.

Esta ONG de derechos humanos ha llevado a cabo su propia investigación sobre lo sucedido, resumida en un reciente comunicado de prensa. «Los fiscales han descubierto que la compañía minera había sido informada de, pero aparentemente ignoró, los claros signos de peligrosos niveles de acumulación de gas y el creciente calor en la mina, que contribuyeron a las muertes», afirma HRW, que entrevistó a decenas de mineros supervivientes y parientes de los fallecidos. «Todos hablaron de un patrón de inspecciones inefectivas, falta de implementación de estándares adecuados de salud y seguridad, y de infraestructura, equipación y materiales inadecuados para el elevado número de números. Los entrevistados incidieron repetidamente en el énfasis de la compañía en maximizar la producción de carbón, aparentemente a costa de la seguridad», explica.

Más escandaloso aún, a ojos de la mayoría de los observadores, es que el Ejecutivo de Recep Tayyip Erdogan haya paralizado legalmente toda investigación sobre los funcionarios públicos implicados en el incidente, así como un apagón informativo sobre la cuestión para los medios turcos. «Es muy preocupante que el gobierno pueda bloquear las investigaciones de la fiscalía acerca de funcionarios del estado por comportamiento criminal invocando una antigua ley sobre autorizaciones administrativas», se lamenta Sinclair-Webb.

El director de cine Faik Ahmet Akinci, que pretendía filmar un documental sobre la tragedia, también se ha quejado de obstrucción por parte de los poderes políticos, en este caso el gobernador de la provincia de Manisa, Erdogan Bektas. «El gobernador de Manisa actúa como si fuese el jefe provincial del AKP. Ha movilizado todo a su disposición para cubrir este asesinato de masas», afirma Akinci, quien asegura que incluso los sindicatos de minería de la región «protegen los derechos de los empleados en lugar de los de los mineros».
Fuente: ABC

miércoles, 4 de julio de 2012

Empleo del ACCE para averiguar la causa raiz de las conductas de riesgo.

Antes de efectuar acciones preventivas en Seguridad del Trabajo y con el propósito de obtener resultados en prevención de riesgos, el Modelo ACCE brinda la oportunidad de averiguar la causa-raiz de las conductas inseguras.
Será conveniente prestar atención a las consecuencias capaces de inducir cambios en el comportamiento, es decir, descartar aquellas que no cumplan la relación de contingencia conducta-consecuencia. Otro error que se debe evitar es confundir las Consecuencias con los Efectos del comportamiento inseguro. Como se sabe las consecuencias son generalmente certezas para el trabajador y los efectos, solo probabilidades.
(Antiguamente el Modelo ACCE era conocido como ABC).

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lunes, 24 de octubre de 2011

EVALUACION CONDUCTUAL DE LA IMPULSIVIDAD APLICADA AL CONTROL DE LA ACCIDENTALIDAD.


Daniela Sannino B.[
[1]], Milena Gallardo A.[[2]], Carlos Ackerknecht.[[3]] y Luis López-Mena.[[4]]

RESUMEN.

Este trabajo presenta los resultados obtenidos en el estudio sobre el papel que podría jugar la variable impulsividad en la ocurrencia de accidentes en el trabajo. El estudio se efectuó empleando la escala BIS – 11 (Barrat Impulsiviness Scale). La Escala se aplicó a dos grupos de trabajadores. El primer grupo no había experimentado accidentes de trabajo en el último año. El segundo grupo en cambio, si había sufrido accidentes de trabajo, siendo precisamente evaluados con el instrumento en el momento en que asistían a control sanitario de sus lesiones post- accidente laboral. Los resultados obtenidos muestran leves diferencias de puntuación entre los trabajadores accidentados y los no accidentados. Estas diferencias son analizadas a la luz de los aportes de la neurociencia al conocimiento de la conducta impulsiva, evaluando su aporte a la prevención de riesgos laborales.

Abstract:

In this work we have been studied the impulsivity behavior and its role in at-risk behavior using a Barrat Impulsiviness Scale (BIS-11) in two groups of workers. The first group with work accidents (at least one accident in previous last year), and the second group without accidents (in the same period of time). The obtained results show some differences in impulsive punctuation from Barrat Scale between accidents workers and no accidents workers. These differences are discussed from neuroscience perspective and from their contribution to control of at risk-behavior.

Key words: impulsividad; conducta y accidentes; conductas de riesgo; prevención.


Este Trabajo será comunicado en el IX Congreso Internacional de Prevención de Riesgos Laborales (IX ORP), en Octubre del 2011. Santiago de Chile.

Congreso organizado por la Asociación Chilena de Seguridad (ACHS).


[1] Psicóloga. Jefe de Capacitación. PERSIST LTDA. capacitacion@persist.cl. F: 56-2- 3332074
[2] Experto Profesional en Prevención de Riesgos. Departamento de Normas, Planificación y Control. Gerencia de Prevención. ACHS. mgallardo@achs.cl
[3] Magister en Prevención. Especialista Sectorial Sector Forestal. Gerencia de Prevención, ACHS.
[4] Psicólogo (PhD). Director de PERSIST LTDA. persist@persist.cl. F: 56-2- 3332074

martes, 26 de octubre de 2010

Profundizar el Analisis Funcional

Una de las diferencias mas importantes entre el Metodo TEPS (Técnicas Psicologicas en Seguridad) y otros métodos competidores, es que éste emplea como recurso clave, para establecer las causas reales de la conducta insegura en el trabajo el Análisis Funcional de la Conducta (AFC). De esta forma evita recurrir a teorías psicologistas que suelen resultar incomprensibles o ajenas a la realidad de los trabajadores.

Las empresas que han adquirido la Licencia para trabajar con este Método, disponen además de una Guia de Trabajo OS-3 para ayudarles a completar este Analisis. El lector interesado en profundiazar en este recurso puede recurrir al libro Intervencion Psicologica en la Empresa.



En este texto encontraran útiles ejemplos para completar un Analisis Funcional de la Conducta. Este trabajo se realiza con el grupo de trabajo observado y a partir de los datos de linea base.

sábado, 27 de marzo de 2010

Descripcion General del AFC

El Análisis Funcional de la Conducta, o AFC es empleado por los psicólogos de la conducta, de la especialidad industrial/organizacional, para explicar, predecir y por consiguiente controlar, diferentes comportamientos en seguridad del trabajo, calidad del trabajo o conductas de protección del medio ambiente. Constituye el tercer paso del Metodo TEPS un Método que aplica con éxito técnicas psicológicas a la seguridad del trabajo desde 1982. Se han publicado diferentes informes o "papers" en diferentes revistas técnicas internacionales, con los resultados obtenidos en la drástica reducción de accidentes de trabajo empleando esta metodología en diferentes empresas de diversos países, las que han efectuado la correspondiente tradución de los métodos de PERSIST. (Ver: http.www.tepsconductayseguridad.blogspot.com )


Este es el modelo ACC, por Antecedentes - Conducta - Consecuencia,. Para el psicólogo del trabajo, que necesita descubrir las causas de determinados comportamientos en las organizaciones, el diagnóstico psicológico tradicional, efectuado mediante entrevistas, cuestionarios o tests psicométricos, resulta poco útil porque ese tipo de diagnóstico (que es más propio de la psicologia clínica) se dirige preferentemente a las características morfológicas de ésta, descuidando las caracteristicas funcionales del comportamiento, que son las que en definitiva facilitarán la intervención y el cambio de conducta. En PERSIST hemos ampliado el modelo original agregando los Efectos del comportamiento en Análisis.

Por consiguiente, para los profesionales de PERSIST que efectuan este trabajo el modelo de aplicación completo es Antecedentes - Conducta - Consecuencias - Efectos. (A.C.C.E).

Mientras las Consecuencias que determinan la conducta suelen ser ciertas y relativamente permanentes, (lo que se denomina en psicologia una relacion de contingencia) los Efectos de una conducta insegura son solo probables.

Esta situación ayuda a entender dos puntos importantes:

a) la persistencia de la conducta insegura que funciona buscando consecuencias ciertas antes que efectos probables por muy negativos que aparezcan éstos.
b) La confusión de algunos especialistas en prevención que se "saltan" las "consecuencias" en este análisis, y pasan directamente de la conducta insegura a los efectos. Entonces emplean éstos como advertencia. Esta admonición, como ha establecido la investigación en psicología industrial, no funciona, debido a la acción de las consecuencias.

Por lo tanto, el AFC o ACCE es un recurso de diagnóstico distinto, que consiste en la identificación de las variables que pueden facilitar indicios sobre los factores que controlan contemporáneamente una o varias conductas en la empresa. Se trata de una ampliación y aplicación práctica del modelo skinneriano de tres etapas útil para analizar cualquier conducta en el trabajo.

Gracias al ACCE, una conducta puede ser explicada a partir de la relación de esa conducta con acontecimientos ambientales previos a ella que tuviesen como función facilitar o inhibir su presentación. Por ejemplo, dar una orden: “tráigame el informe tal”, o formular un petición - “¿podría darme otra copia?” -, o establecer una prohibición, por ejemplo – “prohibido fumar” – o cualquier otra señal, indicación o estímulo que facilite o por el contrario dificulte que una conducta determinada pueda presentarse. Éstas serían indicaciones u orientaciones del comportamiento en la empresa, que se denominan “antecedentes de la conducta”.

Actualmente, se incluyen además, como antecedente de la conducta insegura, el clima laboral, la cultura, la formación y muchas otras variables destinadas a inducir determinados comportamientos en el trabajo, con lo que el estudio de los antecedentes de la conducta, puede constituir en realidad, una evaluación del estado actual de la organización. Cabe destacar que los tecnicos de seguridad y los prevencionistas suelen emplear casi unicamente la gestión de los antecedentes de conductas para tratar de lograr cambios en el comportamiento de los trabajadores hacia la seguridad del trabajo. Estas acciones son correctas pero incompletas.

En realidad, todas las investigaciones en psicología de la conducta aplicadas a la prevencion de riesgos laborales, coinciden en señalar a las consecuencias de la conducta como el conjunto de variables condicionantes del comportamiento. La relación conducta consecuencia es la que merece especial estudio, para su descripción y reconfiguración. De esta forma se facilita el camino de la prevención de conductas inseguras porque el cambio en esta relación, cambia la conducta.

En resumen, el análisis funcional de la conducta en el trabajo, siguiendo el modelo “antecedente-conducta-consecuencia-efectos”, permite apreciar lo siguiente:

a) Muestra cómo las conductas de mandos y directivos son influidas por sus propias hipótesis acerca de por qué los empleados se comportan como lo hacen.

b) Ayuda a los mandos y directivos a identificar explicaciones alternativas para describir la conducta actual de los trabajadores (y la propia).

c) Permite a mandos y directivos observar cómo el medio ambiente laboral (incluidos ellos mismos) afecta a la conducta de los trabajadores.

d) Ofrece una explicación razonable para las causas de la conducta en el trabajo sin recurrir a fenómenos no observables. Esta explicación resulta asequible para los involucrados porque describe su conducta de manera objetiva.

e) facilita el trabajo en equipo, cuando el AFC se realiza en grupo por el propio grupo observado.

El AFC requiere ser efectuado en la misma empresa, en el ambiente natural de los trabajadores sobre la conducta que interesa fortalecer en seguridad del trabajo.

Ello significa dar respuesta entre otras a las siguientes preguntas: ¿quién o quienes en la empresa, realizará el análisis funcional? ¿existe un formato para su elaboración y registro? ¿cuanto tiempo necesita este trabajo? ¿ como se empleará el AFC cuando esté concluído? ¿que factores deben incluirse en este análisis?

Para ampliar este concepto y conocer el procedimiento de aplicación del Análisis Funcional de Conducta en la empresa, con un Registro de apoyo para el psicólogo o el especialista en seguridad del trabajo, puede revisarse las páginas 55 a 67 del libro Intervencion Psicologica en la Empresa, editado por Ediciones Piramide, en Madrid. (2008)o consultar a capacitacion@persist.cl

Las causas de la conducta insegura en el trabajo

Cualquier conducta humana puede ser explicada, sin necesidad de recurrir a fenomenos inobservables o supuestamente inconscientes, en lo que se denomina los tres términos de contingencia, es decir lo que ocurre en forma previa a esa conducta, y que se denomina antecedentes de esa conducta. Luego la conducta en si misma y finalmente, aquello que ocurre inmediatamente después de ejecutado un comportamiento. Estas son las consecuencias de conducta.
Muchos esquemas se han formulado para describir este esquema de trabajo propio de la Psicologia de la Conducta. El aqui incluido es válido como cualquier otro similar.

Los antecedentes se denominan tambien promptings, inputs o señales para comportarse de una forma determinada. En prevencion de riesgos laborales son los letreros de seguridad, las normas, el Reglamento Interno, la formación, las charlas de seguridad y muchas otras acciones similares. De hecho esta es casi la única forma en que trabaja el Tecnico de Seguridad o Experto Profesional en Prevención de Riesgos para cambiar u orientar la conducta hacia el comportamiento seguro. Después de obtener información de conducta es decir, del comportamiento frente a los riesgos por diferentes medios, una y otra vez se vuelve a los cursos, cursillos o charlas como casi unica estrategia preventiva dirigida hacia las personas.

No cabe duda que la formación o capacitación es imprescindible en la prevención de riesgos laborales.

Cuando se realiza un análisis funcional de la conducta, la descripción de los antecedentes se convierte en una evaluacion funcional de la propia organización y detecta aquellas necesidades de los trabajadores que pueden repercutir en su comportamiento hacia la seguridad del trabajo.

Pero la abundante investigación efectuada por la psicologia de la conducta y validada por posteriores intervenciones efectuadas directamente en diferentes ambientes laborales, muestra que en definitiva quien controla el comportamiento es la o las consecuencias de conducta. De alli la afirmación que la conducta es una función de sus consecuencias. De esta forma, por ejemplo, la mayor comodidad o el menor esfuerzo requerido puede debilitar el uso de una protección personal o alentar el uso de un atajo para realizar una tarea, saltándose el procedimiento. (que es un antecedente.)

Es decir, efectuar el análisis funcional de la conducta facilita directamente establecer cuales son las causas de la conducta insegura. Generalmente éstas son las consecuencias que se obtienen por el comportamiento inseguro.

El Análisis Funcional de la Conducta es el Tercer Paso del Método TEPS (Técnicas Psicologicas en Seguridad)(ver en www.persist.cl )